El proyecto Ley Clarity no será votado antes del receso parlamentario tras discrepancias bancarias y exigencias éticas sobre las inversiones de Donald Trump, posponiendo la regulación clave del sector hasta septiembre.
El proyecto de ley marco para activos digitales en los Estados Unidos, conocido como la Ley Clarity (Clarity Act), ha quedado paralizado en el Senado. A pesar de una ofensiva de influencia sin precedentes que implicó el desembolso de más de U$S 225 millones por parte de la industria cripto en Washington desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump en enero de 2025, los legisladores norteamericanos dejarán el Capitolio sin someter la medida a votación.
El estancamiento legislativo representa un duro revés para un sector que busca establecer reglas de juego claras y prevenir futuras arremetidas regulatorias como las impulsadas durante la gestión de Joe Biden por el titular de la SEC, Gary Gensler.
Miedos bancarios y disputas éticas en el Congreso
La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó su propia versión del proyecto el año pasado. Sin embargo, la propuesta encontró resistencia en el Senado, donde legisladores de ambos partidos manifestaron reservas por motivos contrapuestos.
Por un lado, sectores bancarios tradicionales expresaron su temor de que los clientes migren sus fondos hacia cuentas cripto atraídos por rendimientos más altos. Por otro lado, senadores demócratas exigieron incluir cláusulas éticas para forzar a los funcionarios públicos —incluido el propio presidente Trump— a desinvertir en sus emprendimientos del sector para evitar conflictos de interés.
El mandatario estadounidense generó más de U$S 1.000 millones mediante firmas vinculadas al ecosistema en 2025 (incluyendo la memecoin$TRUMP y el proyecto World Liberty Financial), sumado a tenencias por más de U$S 1.000 millones en acciones de Trump Media & Technology Group, compañía con significativas reservas en Bitcoin.
Frente a la exigencia de desinversión impulsada por senadores como Thom Tillis y Ruben Gallego, Donald Trump declaró a Punchbowl News:
“Ellos quieren hacer una ley, y en la ley quieren que yo sea diferente a todos los demás. No me importa ponerlo en un fideicomiso ciego… Dejo que mis hijos lo administren”.
Por su parte, la senadora republicana por Wyoming Cynthia Lummis, reconocida por su postura favorable a los activos digitales, expresó su frustración tras el freno de las negociaciones publicando en redes sociales:
“La muerte por mil cortes es tan fatal como un disparo”.
Asimismo, la postergación de la norma reencendió las alarmas sobre el futuro regulatorio a mediano plazo en el mercado financiero. Joshua Riezman, director legal y de estrategia del creador de mercado GSR, advirtió sobre los riesgos de no aprobar el marco regulatorio:
“Si la Ley Clarity fracasa… ahora estamos analizando un riesgo real en dos años de la posibilidad de un Gensler 2.0”.
Un despliegue financiero millonario sin resolución inmediata
La paralización de la iniciativa ocurre tras un despliegue sin precedentes de recursos económicos en la política estadounidense. De acuerdo con datos de la Comisión Federal de Elecciones (FEC), la industria gastó más de U$S 185 millones en donaciones de campaña entre enero de 2025 y junio de este año, sumados a más de U$S 40 millones destinados a labores de cabildeo.
Entre los principales aportantes del sector destacan:
- Fairshake: El Super PAC pro-cripto recaudó cerca de U$S 140 millones hasta junio, impulsado por Ripple Labs, el exchange Coinbase y los inversores Marc Andreessen y Benjamin Horowitz.
- Crypto.com: A través de su filial estadounidense Foris DAX, aportó U$S 35 millones al Super PAC pro-Trump Maga Inc.
- Hermanos Winklevoss: Los cofundadores del exchange Gemini y su firma Winklevoss Capital Fund donaron U$S 21,3 millones en Bitcoin al Digital Freedom Fund y más de U$S 10 millones a Maga Inc.
Pese al multimillonario esfuerzo, la definición legislativa deberá esperar. John Thune, líder republicano en el Senado, confirmó que la Cámara Alta votará el proyecto en septiembre, abriendo una nueva ronda de presiones entre la banca tradicional y el sector cripto.
Ante la prórroga, el director ejecutivo del exchange Coinbase, Brian Armstrong, reclamó una resolución urgente en sus plataformas digitales:
“El Senado ha tenido la Ley CLARITY durante un año… En este punto, lo único que queda no es la negociación, sino si algún grupo intentará estancar o bloquear una legislación que ya cuenta con un amplio apoyo bipartidista. Millones de estadounidenses poseen criptomonedas y están observando. Es hora de convocar a la votación”.






















