El exempresario prófugo por un fraude masivo de U$S 1.000 millones desarrolló la criptomoneda estable A7A5 pegada al rublo, una herramienta utilizada por el Kremlin para procesar más de U$S 100.000 millones en comercio global y eludir el sistema bancario tradicional.
Durante el Foro Económico Oriental de septiembre del año pasado, el presidente ruso Vladimir Putin siguió la presentación virtual de Ilan Shor, un fugitivo moldavo condenado a 15 años de prisión por orquestar una gigantesca estafa bancaria. En esa transmisión, Shor anunció la apertura de una sede en Vladivostok para la criptomoneda A7A5, una stablecoin anclada al rublo que ofreció a las corporaciones, oligarcas y agencias rusas una vía de acceso al comercio internacional para sortear las sanciones económicas impuestas por Occidente tras la invasión a Ucrania.
Shor detalló en el evento que el nuevo activo financiero ya había facilitado transacciones por más de U$S 100.000 millones, actuando como un puente tecnológico hacia la economía mundial fuera de los canales bancarios tradicionales. Durante su discurso ante la televisión estatal, el propio Ilan Shor sostuvo ante Vladimir Putin:
“A7A5 ha permitido más de U$S 100.000 millones en comercio. Ofrece una vía para eludir las sanciones occidentales al eludir el sistema bancario tradicional”.
El impacto del sistema radica en su capacidad para blindar los activos financieros antes de convertirlos en stablecoins vinculadas al dólar como USDT (emitida por la firma Tether). Dado que Tether comenzó a congelar fondos a solicitud de agencias de aplicación de la ley en Occidente (incluyendo la inmovilización de U$S 28 millones en un exchange ruso en marzo de 2025), A7A5 funcionó como un conducto que mantiene expuestos los fondos de los usuarios rusos ante el ecosistema global durante apenas unos segundos.
Un historial ligado al fraude financiero y a la política en Moldavia
Nacido en Tel Aviv en 1987, Ilan Shor heredó de su padre Miron Shor una red de tiendas duty-free en Moldavia. Sin embargo, su incursión en el sector financiero tomó un rumbo delictivo cuando asumió el control encubierto de tres entidades bancarias (entre ellas Banca de Economii). Entre 2012 y 2014, el empresario vació el sistema bancario de Moldavia emitiendo préstamos fraudulentos a empresas fantasma por casi U$S 1.000 millones, cifra equivalente al 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
Para mitigar el colapso, el gobierno moldavo debió recurrir a fondos públicos para cubrir las pérdidas, mientras que la firma de investigación Kroll identificó a Shor como el principal beneficiario. En abril de 2025, el oligarca Vladimir Plahotniuc, exlíder del Partido Democrático de Moldavia, fue condenado a 19 años de prisión por su participación en el mismo esquema.
Para evadir la justicia, Shor incursionó en la política local: en 2015 fue electo alcalde de la ciudad de Orhei y fundó el Partido Shor. Tras la llegada al poder de la presidenta proeuropea Maia Sandu en 2020, el empresario huyó a Israel y posteriormente a Rusia en 2023, donde obtuvo la ciudadanía. Las autoridades moldavas reportaron que desde Moscú financió campañas y protestas políticas enviando dinero en efectivo a través de correos aéreos (con montos inferiores al límite imponible de € 10.000, equivalentes a U$S 11.360) e intentando canalizar U$S 39 millones a votantes a través de una aplicación de pagos móviles en colaboración con el banco estatal ruso Promsvyazbank (PSB).
La estructura corporativa detrás de A7A5 y el alcance de las operaciones
Lanzada formalmente en enero de 2025, la stablecoin A7A5 opera sobre la misma infraestructura blockchain que utiliza Tether, pero su propiedad está dividida entre la empresa A7 —donde Ilan Shor posee el 51% de las acciones— y el banco estatal Promsvyazbank (PSB), presidido por Pyotr Fradkov, que ostenta el 49% restante.
Para mayo de 2026, fuentes internas de la compañía estimaban que el activo digital procesaba U$S 8.500 millones en transacciones mensuales. Reportes periodísticos señalan que la criptomoneda fue adoptada por empresas de Turquía para pagar gas ruso, por fabricantes de drones para adquirir componentes tecnológicos en China y por diversos multimillonarios rusos.
Analistas de firmas especializadas en análisis de cadenas de bloques confirmaron la magnitud del volumen operado. Andrew Fierman, investigador de la firma Chainalysis, analizó la posición estratégica que la moneda digital otorgó al gobierno ruso:
“Estamos hablando de miles de millones de dólares a los que ahora tiene acceso el régimen ruso en la cadena de bloques, lo que representa una posición significativamente mejor que la que tenían antes de este punto de acceso”.
A pesar de que plataformas de intercambio como Grinex reportaron ciberataques atribuidos a agencias de inteligencia occidentales en abril y que la firma de análisis Elliptic señala un impacto progresivo de las sanciones occidentales sobre el activo, A7A5 continúa funcionando como la principal infraestructura cripto ideada para eludir los controles del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (OFAC). Mientras afronta un pedido de captura internacional por parte de Interpol, Shor opera la red financiera desde Moscú bajo la tutela del Kremlin.





















