La mayor stablecoin del mundo se benefició del salto histórico del precio del oro, reforzando su estrategia de respaldo con activos reales mientras persisten las dudas sobre la calidad de sus reservas.
El rally histórico del oro está dejando ganadores inesperados en el mundo cripto. Tether, la compañía emisora del stablecoin USDT, obtuvo una ganancia superior a U$S 5.000 millones por la revalorización de sus tenencias de oro físico, convirtiéndose en uno de los mayores beneficiarios privados del avance del metal precioso en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.
Según estimaciones de Jefferies, basadas en las propias divulgaciones de la compañía, Tether poseía cerca de 116 toneladas de oro a fines de septiembre, un volumen que en ese momento estaba valuado en alrededor de U$S 14.400 millones. Desde entonces, el precio del oro se disparó desde U$S 3.858 por onza troy hasta superar los U$S 5.200, impulsando una ganancia latente superior a los U$S 5.000 millones sobre esas reservas.
La exposición de Tether al oro no solo se mantuvo, sino que se amplió. La empresa confirmó esta semana que adquirió 27 toneladas adicionales de bullion durante el cuarto trimestre del año pasado para respaldar su stablecoin vinculada al oro. Ese activo, según la compañía, ya aumentó su valor en al menos U$S 700 millones en lo que va del año.
Con estas compras, las tenencias totales de oro de Tether ascienden a unos U$S 24.000 millones, una cifra que la coloca entre los mayores poseedores del mundo fuera del ámbito estatal. De acuerdo con datos del World Gold Council, la compañía posee un volumen de oro comparable al del banco central de Qatar, mientras que el Reino Unido mantiene alrededor de 310 toneladas.
“Tether es el mayor tenedor de oro fuera de los bancos centrales y sus tenencias son aproximadamente equivalentes a las de bancos centrales más pequeños como Corea, Hungría y Grecia”, escribieron los analistas de Jefferies en un informe publicado en noviembre.
Oro, stablecoins y estrategia de respaldo
Tether es actualmente la mayor empresa cripto del mundo, y su token USDT es el stablecoin más utilizado del mercado, con un valor circulante de U$S 187.000 millones. Este tipo de activos digitales funciona como dinero digital y es utilizado principalmente por traders para moverse entre monedas fiduciarias y criptoactivos.
USDT mantiene una paridad 1 a 1 con el dólar estadounidense, y su respaldo incluye una combinación de activos entre los que se encuentran oro, bitcoin, bonos del Tesoro de Estados Unidos y préstamos garantizados. Además, la compañía emite un token específico respaldado por oro, XAUt, cuyas reservas se almacenan en bóvedas en Suiza.
El apetito por el oro se intensificó esta semana cuando el precio del metal superó por primera vez los U$S 5.000 por onza, impulsado por tensiones geopolíticas, amenazas arancelarias del presidente Donald Trump y declaraciones sobre una eventual apropiación de Groenlandia, factores que llevaron a los inversores a refugiarse en activos considerados seguros.
El CEO de Tether, Paolo Ardoino, celebró en reiteradas ocasiones los nuevos máximos del oro a través de publicaciones en X, y en el pasado llegó a describir al metal como un “bitcoin natural”, reforzando el paralelismo entre ambos activos como reservas de valor fuera del sistema financiero tradicional.
Expansión en Estados Unidos y críticas persistentes
Más allá del oro, Tether continúa expandiendo su alcance regulatorio. El martes lanzó USAT, un token específico para Estados Unidos que cumple con la ley Genius Act sobre stablecoins. La compañía busca fortalecer su presencia en ese mercado y, en 2025, incorporó a Bo Hines, ex jefe del consejo asesor cripto de Trump, para profundizar sus vínculos con Washington.
Además de poseer oro físico, Tether invirtió en compañías vinculadas al sector, como las firmas de regalías auríferas Elemental Altus y Versamet Royalties, en un intento por ampliar la distribución y el respaldo de sus stablecoins.
Sin embargo, el crecimiento de sus reservas no disipó todas las críticas. Durante años, Tether estuvo bajo escrutinio por la composición y transparencia de sus activos de respaldo. En 2025, S&P Global Ratings rebajó la calificación de las reservas de la compañía a su nivel más bajo, citando una mayor exposición a activos de alto riesgo y advirtiendo que esa composición las expone a “mayores fluctuaciones de mercado”.
La respuesta de Ardoino fue directa: “Llevamos su desprecio con orgullo”, afirmó, al tiempo que aseguró que la empresa “no tiene reservas tóxicas”.
Tether no respondió a una solicitud de comentarios sobre el aumento del valor de sus tenencias de oro.
Un ganador silencioso del rally del refugio
Mientras los inversores globales buscan protección frente a la volatilidad macroeconómica, el caso de Tether muestra cómo una empresa cripto puede beneficiarse de dinámicas tradicionales del mercado de commodities. El rally del oro no solo reforzó su balance, sino que también reabrió el debate sobre el rol de los activos reales como ancla de estabilidad en un ecosistema digital que todavía convive con dudas estructurales sobre transparencia, regulación y riesgo.
En ese cruce entre finanzas tradicionales y criptoeconomía, Tether aparece, al menos por ahora, como uno de los grandes ganadores.


















