El sector cripto cerró 2025 con un récord de U$S 8.600 millones en operaciones de fusiones y adquisiciones, mientras el gobierno estadounidense refuerza su marco regulatorio favorable a los activos digitales.
El ecosistema global de criptomonedas vivió en 2025 un año sin precedentes en materia de fusiones, adquisiciones e inversiones estratégicas, con 267 transacciones por un total de U$S 8.600 millones, según datos de PitchBook al 23 de diciembre. El monto representa un incremento del casi 300% respecto de 2024, cuando el volumen total había alcanzado apenas los U$S 2.170 millones.
De acuerdo con analistas del sector, este auge estuvo directamente motivado por el entorno político y regulatorio impulsado por la administración de Donald Trump, que en 2025 convirtió la criptoeconomía en una “prioridad nacional”, al crear una reserva nacional de criptomonedas, designar reguladores favorables a la industria y archivar demandas de alto perfil contra empresas del sector.
“Ha sido, por lejos, el año más activo para nosotros en materia de operaciones cripto”, afirmó Charles Kerrigan, socio del estudio jurídico CMS. Según explicó, el dinamismo continuará en 2026 a medida que entren en vigor nuevas reglas en Estados Unidos que fomentarán la participación de instituciones financieras tradicionales y permitirán que las empresas de criptomonedas consoliden sus posiciones.
Grandes adquisiciones y consolidación del sector
Entre las operaciones más destacadas del año figuró la compra del exchange de derivados Deribit por parte de Coinbase, por un valor de U$S 2.900 millones, considerada la mayor adquisición en la historia del sector. También sobresalieron la adquisición del exchange Kraken de la plataforma estadounidense de futuros minoristas NinjaTrader, por U$S 1.500 millones, y la compra del bróker cripto Hidden Road por el grupo de pagos Ripple, en una operación valuada en U$S 1.250 millones.
El optimismo de los inversionistas se reflejó además en el mercado de ofertas públicas iniciales (IPO), donde compañías como Gemini, Circle y Bullish aprovecharon la demanda de acciones vinculadas a activos digitales. En total, 11 salidas a bolsa cripto recaudaron U$S 14.600 millones en 2025, frente a apenas U$S 310 millones de cuatro listados un año atrás.
Interés institucional y auge de los stablecoins
A pesar de la alta volatilidad de los precios, con bitcoin cayendo desde los casi U$S 126.000 de octubre hasta rondar los U$S 90.000 hacia fin de año, las operaciones corporativas no se vieron afectadas. “Estamos en medio de muchos acuerdos y el paso de los U$S 120.000 a U$S 90.000 no ha frenado en absoluto esas conversaciones”, sostuvo Eric Risley, fundador de la firma de asesoría cripto Architect Partners.
Para Diego Ballon Ossio, socio de Clifford Chance, tanto las instituciones financieras tradicionales como las empresas cripto han estado activas en el mercado. “Los jugadores financieros tradicionales se han dado cuenta de que este tipo de activo llegó para quedarse y necesitan entrar en el negocio… así que simplemente tienen que adquirir”, explicó.
Uno de los motores clave del apetito corporativo fue la búsqueda de licencias regulatorias. Las compañías adquirieron firmas con permisos vigentes bajo marcos normativos como el Reglamento de Mercados en Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea o las nuevas normas estadounidenses y británicas, con la expectativa de reducir costos de cumplimiento y escalar operaciones.
Perspectivas para 2026
La entrada en vigor de los nuevos regímenes de licencias cripto en 2026 podría prolongar el ritmo acelerado de adquisiciones. “Habrá que invertir mucho dinero para seguir cumpliendo con las nuevas exigencias regulatorias, incluso mediante adquisiciones”, advirtió Kerrigan, de CMS.
El creciente interés por las stablecoins también promete sostener el flujo de capital. Con regulaciones clave a punto de implementarse en Estados Unidos y el Reino Unido, se espera que la demanda de empresas dedicadas a la emisión de monedas estables continúe al alza el próximo año.
En conclusión, mientras bitcoin se estabiliza y los grandes exchanges diversifican su alcance, la estructura de la industria cripto está entrando en una nueva fase de consolidación institucional. Si las políticas pro-cripto de la administración Trump mantienen su rumbo, 2026 podría convertirse en otro año de récords para las fusiones y adquisiciones de activos digitales.


















